Revista de filosofía

Atando cabos

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Dora Luz, la niña que cargaba costales en el pueblo, encontró en su pareja al verdugo del que se enamoró. Ella se volvió loca después de la muerte de su primera hija, no pudo resistir, y todos los días se atormentaba con la pregunta: ¿por qué me habrá nacido una hija tan bonita?

Dora tuvo con su marido dos hijas más, accedió a seguir con él porque dijeron los doctores que fue por enfermedad o por accidente que su niña murió, pero ella siempre preguntó: “¿creen que les creo?”

Sol y Virginia, sus hijas, lograron casarse y tener hijos, así que Dora Luz tuvo nietos.

—Sol es un sol como su nombre —me dice.

Vive en La Venta y la acecha el peligro que viene de la familia de su esposo. La otra se fue lejos, se salvó, pero a Dora la persigue el diablo que toma cuerpo en varios personajes, como la primera esposa de su hermano Albino. Es el destino, uno no lo puede cambiar.

—¿Sabe? Mi mamá Gudelia, Albino y yo construimos esa casa tan hermosa donde un día se apareció el diablo. Pero eso se me olvida, algún día lo recordaré y le contaré la película completa. Ahora sólo le voy a decir que una noche cuatro personas se reunieron allí. Fue la noche en la que mi esposo persiguió a su esposa (yo) y a su hija más bonita, la muerta, con una navaja de doble filo. Era un filo para cada una, él lo había anunciado pero yo, nada tonta, me fui a la iglesia y el Sagrado Corazón me dijo dónde esconderme. Estuvimos en casa de una señora amiga mía hasta que pasó el peligro Pero, dígame, ¿cuándo pasa el peligro de ser bonita?

—Esa noche a mi marido se le metió el diablo y gritó: “¡voy a matar a la que ha sido la pareja más bonita que he tenido!”, y créame, ¡yo era la más bonita! Entonces, ¿cómo me explico que la muerta fue mi niña, que se llamaba como yo? ¿A poco cree que me va a engañar? A mí también me mató porque estoy loca, pero a mi niña, ¿por qué la tuvo que matar? ¿Por qué me habrá nacido una hija tan bonita?